sábado, 29 de diciembre de 2012

Porque nadie lo pidió... Las 11 canciones que marcaron mi 2012

Me pareció buena idea, para vencer mi aburrimiento publicar una serie de posts que honren lo que fue este 2012, que para mi no fue agradable, pero sí de mucho aprendizaje.

Empezamos por el post de la musiquita que fue importante para mi este 2012.

Nota: No todas las canciones salieron este año, pero este año se volvieron importantes por alguna u otra razón en mi vida.

Las 11 canciones que me marcaron este 2012

11. Cage the elephant-Shake me down
Esta canción la conocí gracias a un video que hizo un exalumno mío. El video que hizo es increíble, toda una muestra de talento y creatividad por un verdadero artista que tiene mucho futuro. Cuando escucho esta canción recuerdo ese video y lo orgulloso que estoy de Alex.

10. Ingrid Michaelson-The way I am.


Esta canción suavecita, a gusto, se convirtió en parte de mi soundtrack este año por su video y por su letra. Que bonito es que alguien te acepte como eres (sigo esperando a que eso suceda) jajajaja.

9. Yiruma-River Flows in you
Esta canción se volvió importante porque su ritmo tranquilo y melancólico me recuerdan a alguien que toca genial esta canción.

8. Carla Morrison-Disfruto

Siempre que alguien te dedica una canción, esta se convierte en una especie de himno, la haces tuya, la conectas con muchísimas emociones y recuerdos. Este año alguien me dedicó esta canción, y desde entonces no puedo dejar de escucharla sin chillar, sin recordar.

7. Sarmad-Yo soy tú

Este año fue intenso en lo que a crecimiento personal se refiere y curiosamente esta canción que no escuché sino hasta hace poco contienes muchas frases lindas que sin duda fueron parte de lo que aprendí este año.

6. Jarabe de Palo-Grita (Versión orquesta reciclando)

Como ya lo escribí, este año fue difícil. Y en la parte del año donde me sentía peor, fui al concierto de jarabe de palo y esta canción se quedó conmigo. Que bonito saber y reconocer que puedo ser alguien que perdona y que está ahí cuando alguien lo necesite.

5. Major Lazer-Get free 

Esta canción puede resumir todo lo que sentí cuando dejé de trabajar en el Inter, no es tanto la letra, es una comunión con la letra y la música que me provocan una especie de remanso. Cuando dejé de trabajar en la escuela me sentía triste, tranquilo, enojado, angustiado, contento... una serie de emociones encontradas y por alguna extraña razón que no puedo describir, esta canción me provoca exactamente todo eso.

4. The wooden birds-Believe in love

Todo empezó como una broma. Estaba yo en Campeche y le contaba por what´s up a mi amiga Viviana que un cuate que estaba frente a mi en una mesa estaba chupando y trabajando. Que el cuate ese le había hablado a su compadre para hablar de sus mujeres (sí, tenía más de dos), luego colgó y le marcó a su amante, terminando de hablar con su amante le marcó a su esposa. De broma, le decía a Viviana que esa escena, pensar que un señor tuviera tantas mujeres y que yo sin pareja, siendo buena persona me había hecho dejar de creer en el amor. Luego dejó de ser broma y como farsa melodramática al día de hoy, dos días antes de que acabe el año, estoy convencido: Ya no creo en el amor hasta nuevo aviso.

3. LP-Into the wild


Esta canción, siempre, siempre que la escuché este año me puso de buenas. Así de simple.

2. Gotye-Somebody that I used to know

Esta fue mi canción favorita este año. Melodramática, a dos voces, con un ritmo y una melodía que hace retumbar mi panza. El top 1 en mi lista de reproducciones del iTunes de todos mis dispositivos y computadora. El video genial. La letra muy adhoc con el proceso de crecer y de ir olvidando amores furtivos/pasados. 

1. Alt J-Tessellate 


Ya a finales de año, aprendí gracias a esta canción lo que es el verbo Teselar y lo tomé como metáfora de lo que es el ser humano en su proceso de crecimiento. Mira siempre hacia adelante, teselar y no dejar ningún hueco, para seguir creciendo.


El 2012 fue una farsa melodramática.

-Archu 

lunes, 19 de diciembre de 2011

Reír Llorando



REÍR LLORANDO

Viendo a Garrick -actor de la Inglaterra-
el pueblo al aplaudirlo le decía:
“Eres el más gracioso de la tierra,
y más feliz…” y el cómico reía.
Víctimas del spleen, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su spleen en carcajadas.
Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
sufro -le dijo-, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.
Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.
-Viajad y os distraeréis. -¡Tanto he viajado!
-Las lecturas buscad. -¡Tanto he leído!
-Que os ame una mujer. -¡Si soy amado!
-Un título adquirid. -¡Noble he nacido!
-¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas.
-¿De lisonjas gustáis? -¡Tantas escucho!
-¿Qué tenéis de familia? -Mis tristezas.
-¿Vais a los cementerios? -Mucho… mucho.
-De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
-Sí, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.
Me deja -agrega el médico- perplejo
vuestro mal, y no debe acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo
“Sólo viendo a Garrick podréis curaros”.
-¿A Garrik? -Sí, a Garrick… La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡Tiene una gracia artística asombrosa!
-¿Y a mí me hará reír? -¡Ah! sí, os lo juro;
Él sí; nada más él; más… ¿qué os inquieta?
-Así -dijo el enfermo-, no me curo:
¡Yo soy Garrick!… Cambiadme la receta.
¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!
¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!
Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.
Juan de Dios Peza

martes, 11 de octubre de 2011

El reflejo del ángel (un microcuento en 6 tweets)

Un ángel caído se mira en un espejo y se enamora de su imagen. Cada día que se contempla, encuentra algo de su reflejo que le gusta...


Diariamente, el ángel busca algún pretexto para contemplarse. Y cada vez más tiempo y cada vez se va enamorando más y más de su reflejo...


Un día, cuando el ángel se ha encontrado todos sus detalles, se atreve a tocar el espejo y se apasiona de la sincronía de su reflejo con él.


Con el tiempo, el espejo se va desgastando, pero el ángel se sigue buscando, se empeña en encontrar cosas nuevas de sí mismo en el reflejo.


Un día, el dueño del espejo decide llevárselo y el ángel caído no lo encuentra. Se desespera, grita, llora al no poderse ver reflejado...


No fue a buscar al espejo. No fue a buscar otro. El ángel se regresó al limbo al sentir que le habían quitado un espejo que nunca fue suyo.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Profesiones...



Dicen que la profesión que eliges tiene mucho que ver con tu personalidad. Que uno inconscientemente escoge su profesión en virtud de algo que tiene que trabajar en su vida. Así pues, dicen que los doctores son doctores porque en el fondo están tratando de curarse a si mismos, que buscan ser inmortales y jugar a ser dioses. Se dice que los psicólogos quieren entenderse a si mismos. Que los actores esperamos representar alguna vez un papel o un personaje que nos ayude a cubrir nuestro deseo de vivir. Que los escritores queremos desahogar toda esa maraña de pensamientos que nos atormentan. Que los profesores queremos seguir aprendiendo y es tal nuestra necesidad de trascendencia que queremos dejar una impresión invisible en todos los alumnos a los que les enseñamos. Los ventrílocuos, son seres extremadamente cohibidos y se expresan con sus creaciones. Los payasos son payasos porque se pueden equivocar y hacen reír porque en el fondo son personas muy depresivas. Los pintores, algo similar con los escritores.

Bueno, sin tratar de abarcar toda la gama de profesiones y la razón que nos lleva, a los seres humanos a dedicarnos a esto o a aquello, llego a la reflexión: ¿Tantas cosas tengo que trabajar en mi vida? Actor, escritor, maestro, psicólogo... uff

Como quiera que sea. Este fin de semana me siento satisfecho. Creo que hacía mucho que todas mis necesidades no estaban cubiertas y siento mariposas en la panza. No las mariposas del amor, bueno si, pero no del amor de pareja. Hoy me siento querido por muchas personas y como ya lo escribí, hacía mucho tiempo que no sentía que mis actos estaban logrando cosas buenas para mi y para las personas que comparten mi vida día a día. Y por eso, hoy tengo buenas noches.

El mundo es una farsa melodramática.

-El Ale!!

P.D.- De vez en cuando me entra una extrema necesidad por maquillarme y ponerme mi nariz roja. Lo hago cuando quiero decir algo que me cuesta trabajo decirlo sin máscaras. El resultado fue este...





lunes, 19 de septiembre de 2011

El CIRCO y mi obsesión por él...

Hay algo místico en el fenómeno del circo que me atrae demasiado. No recuerdo haber ido tantas veces cuando era niño, pero sí recuerdo tres momentos que me marcaron, y aunque al parecer no tienen mucho que ver uno con el otro, creo entender que la cosmogonía del circo, tiene mucho sentido con el amor y con lo que el amor significa para mi.

La primera vez que fui al circo, fue para ver a unos siameses. Esas personas que están pegados en alguna parte de su cuerpo. Estos cuates estaban pegados por sus laterales, dos seres compartiendo dos brazos donde debería haber cuatro, dos piernas donde debería haber cuatro.

La siguiente vez, fue para ver a "King Kong". Un chango súper chafa que movían con unos hilos y las personas que lo movían no les interesaba que los vieran moverlo. Recuerdo también de esa vez, el tipo que se sube a una esfera metálica y camina sin caerse, un chango que le dio un beso a mi hermana mientras se tomaba una foto y una elefanta que según mi mente de 10 años, sonreía cuando yo me le quedaba viendo.

La tercera y última visita al circo ya estaba más grande. Tenía veinte años y estaba en la carrera de actuación. De esa vez recuerdo perfecto a los equilibristas y a los trapecistas. Era una época en la que además de quererme comer al mundo, estaba en la plenitud de mi vida creativa. Fue en esa época cuando decidí irme con mi amigo a jugar a ser mimo a algunas plazas del D.F.
En esa época también, leía muchísimo, veía mucho cine y junto con las estrellas, se alinearon una lectura y una película; fue en esa época cuando leí "Los dos payasos" de César Aira y vi "El lado Oscuro del Corazón 2" de Eliseo Subiela (los dos autores argentinos por cierto).

"Los dos payasos" Trata de una rutina clásica que realizan dos payasos antes de que inicie la función principal en el circo. Durante cerca de 60 páginas, el autor nos describe a detalle y con maestría, la rutina clásica de los payasos que seguramente hemos visto de una manera u otra en el metro, en un circo, en alguna película. Es cuando leo ese libro, que me cacho con interés inconsciente por el clown, que me siento con un deseo enorme de ser un clown.

Podría escribir líneas y líneas sobre "El lado Oscuro del Corazón 2", pero sólo diré que la película tiene unas increíbles metáforas visuales que hablan y comparan al amor con el arte del equilibrismo. Tener equilibrio y dos personas que se encuentran en una línea recta, en un punto intermedio. En el clímax de la película, los protagonistas se suben a la cuerda y se encuentran en el centro. Ella le dice a él un poema breve de Alejandra Pizarnik (Argentina también) que dice: "Recibe este amor que te pido, recibe este amor que hay en mi y que eres tú". Los dos sueltan la barra que les da equilibrio y andan a su encuentro a la mitad de su camino. Se besan y finalmente, Oliverio, el protagonista, encuentra a su mujer voladora.



Unos cuantos años más tarde, mi amigo, el chicuelo Rogelio Flores se convierte en catalizador de mi obsesión por el circo, mostrándome "Santa Sangre" de Jodorowsky (mi primer acercamiento a la obra del que ahora considero mi gurú) y publicando su libro "Adiós Princesa" en el que incluye un cuento con una personaja entrañable: Sagitario.


La vida, el amor, el destino y la causalidad me llevaron a recorrer otros caminos y aparentemente el circo se borró de mi mente. Algunas lunas más tarde sucedió aquí en México, el fenómeno de la "Influenza" que como recordarán, nos llevo a todos a encerrarnos en nuestras casas por miedo a contagiarnos de la fiebre porcina. De hecho, este blog surge más o menos por aquella época. Eran tiempos en los que no había mucho que hacer, sin embargo, fue un tiempo en el que mi creatividad explotó hacia todas direcciones. Me acuerdo perfecto, que estaba chateando con mi manita Ana, cuando le dije que se me antojaba maquillarme otra vez de payaso y hacer videos. El resultado fue este video:
Y desde entonces la nariz de clown se convirtió en parte de mi vida. Hay algo farsi melodramático en un personaje payaso que lee poemas de Mario Benedetti. Mi personaje no era un payaso cualquiera, era un "mimo-clown" no decía chistes, no hacía payasadas, no tenía como los payasos la cara pintada de rosa. Mi personaje era un mimo que por azares del destino había recibido el don del habla para recitar poemas de amor.

El amor, el circo, los payasos y los poemas se habían confabulado en un solo acto. Y así fue por un tiempo.
Entré a mi trabajo actual en el que el spotlight ya no me tocaba a mi. Era tiempo de tratar de promover todo este descubrimiento que había realizado. Mis alumnos, a lo largo de tres años, son parte en determinado tiempo de lo que es ser un mimo, un payaso y me encanta que lo que ellos entienden de todo esto es que un payaso comete errores, entonces cuando ellos utilizan su nariz de payaso se dan chance de cometer errores.

Hace unos meses, mi hijo postizo me trajo unas narices de payaso de argentina. Y a partir de ese momento he tenido la sensación, más que nunca de ir a Argentina a encontrarme con algo de mi destino. Compré mi monociclo, el cual estoy aprendiendo a domar, tomando en cuenta que ya tengo 32 años (casi 33). El día de hoy compré un libro gigantezco que contiene fotos e historia de actos circenses. Yo creo que no es casualidad. Finalmente, el trabajo del que me siento muy orgulloso y que me ha abierto puertas es el trabajo de lograr que mis alumnos quieran traer puestas sus narices ¿Y el amor? Sé, que en algún momento, llegará esa equilibrista, me encontraré con ella a la mitad del camino, nos recibiremos y volaremos.

Ese es el sentido del circo. Amar, equivocarse, equilibrar....

El mundo es una farsa melodramática.


El Ale!!