domingo, 9 de noviembre de 2008

EDICIÓN PERSONAL

I. AMOR ES... AMORES...

Resulta que en cuestiones del amor cada quien tiene su concepto de lo que es amar, cada quien habla según como le va en la feria y cada quien saca sus propias conclusiones al respecto; porque es un hecho que nadie (como en la política o en la religión) tiene la verdad absoluta al respecto.

Cuando en una relación de pareja, ambas partes tienen una visión o una sensación diferente a lo que es el amor seguramente habrá problemas.

El mundo es una farsa melodramática cuando una de las partes de una pareja, siente que ama y que es amado, valora a la persona con la que comparte un vínculo y trata de no estar enamorado del ideal, ni de lo que representa, ni del sueño de princesa de ser felices para siempre. Más bien acepta a la persona que tiene a su lado con sus defectos y virtudes, la piensa, se emociona cuando comparten, procura por sobretodas las cosas la felicidad del otro, tomando como valor el hecho de que esa persona será feliz haciendo felíz al otro.
En la otra esquina, la otra parte de esa misma relación sufre por la ausencia, siente que algo no está bien porque a su manera de ver ella no ama como la otra persona, al darse cuenta de eso, esa persona descarta que ella siente amor y lo califica como una dependencia enferma.
Faltan elementos para interpretar la situación, pero no se trata de tomar partido por una de las dos partes, simplemente menciono el caso como farsa melodramática, ¿Cómo es que lo que a uno le da vida, motivación, fuerza y esperanza al otro, en la misma relación le provoca dolor? ¿Cómo es que lo que para uno es amor, para el otro es una dependencia enferma? (Farsa Melodramática)

II. DE PERROS AMORES...
No conozco a nadie que ame más a los animales que mi mamá (digo, a mi me ama mucho y a veces puedo ser un gran animal). En serio, uno de sus sueños cumplidos fue trabajar en la tienda +Kota (marca registrada), no le importaba limpiar cacas de perros ajenos, alimentar camaleones y perseguir grillos y ranas en la bodega para que no se escaparan, además de tener esa característica especial de las personas qe hablan a los animales que consiste en hablar con ellos y tratarlos como si fueran hijos. El asunto es que como a muchos, a mi madre le ha costado caro el amor a los animales, sus manos tienen marcas de mordidas de hurones y cujos.
Hoy su karma amoroso animal le cobró la última factura: la mordió un perro.
Y como los viejos hábitos nunca mueren, mi madre, cuyas manos quedaron perforadas por los caninos del canino ni se inmutó, es más ¡justificó al perro diciendo que probablemente lo tratan muy mal en su casa y por eso le tiene coraje a los humanos! (¡Farsa Melodramática!)



No hay comentarios: