Agradezco la bondad del blog para dibujar estas palabras en la pantalla, que el día de hoy tienen sentido y si mañana dejan de tenerlo, podré presionar un botón y olvidar que existieron.
No sé la diferencia, en este caso, de las palabras invocación y evocación. Invocarte para traerte de mi recuerdo, evocarte para tenerte en este momento. Parecieran dos cosas distintas, sin embargo, por segunda vez en el día me encuentro escribiendo de ti.
La finalidad es cualquiera, por que bien creo y dicen por ahí que los impulsos surgen de una necesidad, de un deseo. Te escribo para mi, por que tengo la certeza que tus ojos jamás verán/leerán estas palabras. ¿Acaso no consideras absurdo este acto? tendría que dejar de calificarlo, por que tendría que llenar la pantalla con razones por las que escribir esto es absurdo y no se trata de eso. Se trata de evocarte, pensando que mi evocación viajará hasta donde tú estás, cruzando el océano y atravesando los países que no conozco y que por el momento que duren mis dedos al contacto con las teclas te sientas contenta, sin sentido, que simplemente sonrías y aunque no sepas que el día de hoy alguien te ha escrito e invocado dos veces, allá en el país donde estás, encuentres en este instante algo para sentirte plena.
¿Sabes? Este es el inicio y el final de estas palabras ausentes. No quiero gastar más "m"s y "a"s, quiero guardar mi vocabulario y mi rango verbal para cuando pueda verte de nuevo, aunque eso no signifique que deje de pensarte, de invocarte, de evocarte...
Con Cariño
El Ale!!
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